Llevamos amor y pan al enfermo de cáncer

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Con el lema “Llevamos amor y pan al enfermo de cáncer” nació hace 44 años en la ciudad de Bogotá, Colombia, una nueva obra para la Iglesia en favor de los más amados del Señor, los enfermos; obra que lleva por nombre Fundación San Ezequiel Moreno. Fue fray Sebastián López de Murga, agustino recoleto, quien inició esta gran empresa bajo el patrocinio de San Ezequiel Moreno, primer Vicario apostólico de Casanare y obispo de Pasto; quien el 19 de agosto de 1906 muere a consecuencia de un cáncer. Fue beatificado el 01 de Noviembre  de 1975 y Canonizado el 11 Octubre  de 1992, por San Juan Pablo II.

La espiritualidad agustino recoleta y el testimonio de este hermano religioso, misionero, obispo y santo, impulsaron a fray Sebastián a iniciar esta nueva tarea de evangelización. Movido por las súplicas de muchos enfermos que acudían a él para que intercediera por la sanación de sus dolencias,  orando ante el Santísimo el Jueves Santo 15 de abril de 1976, es inspirado por Dios para fundar una Obra en favor de los enfermos más pobres especialmente los que sufren el flagelo del cáncer. Hizo su primera visita el 7 de mayo del mismo año a una enferma de cáncer en Bogotá; así nació la Fundación San Ezequiel Moreno y poco a poco abrió sedes en las diferentes ciudades del país, con el apoyo de laicos que desde su experiencia de fe se comprometieron a visitar los enfermos. Hoy cuenta con 33 sedes en diferentes ciudades de Colombia.

Para prolongar en el tiempo, custodiar y dinamizar este carisma tan especifico, fray Sebastián López de Murga, fundó también la Congregación de HERMANAS AGUSTINAS RECOLETAS DE LOS ENFERMOS, quienes se dedican de tiempo completo al servicio de los enfermos, llevando alivio, consuelo, calor humano y cristiano a las personas que pasan por una situación de enfermedad, soledad y dolor, especialmente los que padecen de cáncer. La Congregación, se esfuerza por construir una comunidad que sea modelo de convivencia en la que logren aunarse la libertad y la solidaridad. “La identidad carismática de la Congregación se manifiesta prioritariamente por medio del testimonio de vida consagrada de las religiosas, unificando persona y función, de modo que el hacer exprese el ser. Para realizar la prestación de este servicio apostólico las religiosas visitan a los enfermos en los lugares donde se encuentren; se preocuparan por sus necesidades espirituales y materiales”.

De esta forma, las Hermanas Agustinas Recoletas de los enfermos, bajo el carisma y la espiritualidad agustino recoleta e inspiradas por el estilo de vida de San Ezequiel Moreno, hacen realidad las palabras de Jesús en el Evangelio: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí” (Mt 25,40).

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