Enseñar amando, desde la comunidad

Llevamos amor y pan al enfermo de cáncer
26 mayo, 2020
Fuego en el corazón
31 mayo, 2020

Habiendo llevado a Filipinas la imagen de Nuestra Señora del monte Carmelo desde México en el año 1618, los Padres Agustinos Recoletos se convirtieron en propagadores de la devoción a Nuestra Señora, ahora venerada en la Iglesia de San Sebastián.  La Virgen del monte Carmelo fue la inspiración de las fundadoras, las hermanas Dionisia Mitas y Cecilia Rosa Talangpaz, para entrar en la vida religiosa. Su deseo de servir a Dios a través de Nuestra Señora la Virgen, las llevó a establecer una comunidad de mujeres que viven en un “Beaterio”.

Sor Dionisia de Santa María y sor Cecilia Rosa de Jesús nacieron en Calumpit, Bulacan, en el hogar conformado por Don Andrés Talangpaz y Doña Isabel Constanza Pamintuan. Dionisia Talangpaz nació el 12 de marzo de 1691, mientras que su hermana Cecilia Rosa nació el 16 de julio de 1693. En la fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo en 1725, en la Iglesia de San Sebastián, declararon solemnemente su intención de convertirse en terciarias recoletas ante fray Diego de San José, Prior del Convento de San Sebastián que ofició los ritos. En su nueva vida, Sor Dionisia y Sor Cecilia experimentaron dificultades y pruebas que pueden compararse con las persecuciones. Fueron juzgadas en su existencia y subsistencia. Sin embargo, las dos soportaron todo en humildad y silencio.

Augustinian Recollect Sister

Augustinian Recollect Sister

Desde el “Beaterio” de San Sebastián de Calumpang, fundado por las hermanas Talangpaz en 1725, comenzó el crecimiento de la Congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas (AR). La expansión de la Congregación, de debe también al celo misionero de los Padres Agustinos Recoletos en el Filipinas. Fue establecida canónicamente como una Congregación religiosa el 19 de agosto de 1929 y declarada con autonomía jurídica por la Santa Sede el 20 de noviembre de 1970.

Las Hermanas agustinas recoletas eligen participar en la misión de enseñanza de la Iglesia a través del Apostolado de la Educación. La Congregación está dispuesta, dentro de los límites de su capacidad, al llamado de la Iglesia a otras obras apostólicas de acuerdo con sus recursos y las necesidades más urgentes del pueblo de Dios como son: cuidar a los desafortunados en orfanatos, obras sociales y pastorales, dormitorios, casas de retiro, hogares para enfermos y ancianos y promover la liturgia de los adoración divina (Constituciones, Capítulo 1, Art. II # 6). El carisma de la congregación es la contemplación que conduce al apostolado y siempre se vive y se hace desde la comunidad.

La vida de las Siervas de Dios Madre Dionisia y Madre Cecilia han dejado un legado eterno a la Congregación que fundaron. Hoy, las Augustinian Recollect Sister están sirviendo activamente en varios apostolados en Filipinas, Estados Unidos, Australia, España.

Comments are closed.