– palabras + obras

Una voz que grita en el desierto…
7 diciembre, 2020

En un mundo donde sobran muchas veces las palabras, el internet nos satura a cada instante y vivimos en peligro de sobredosis informativa, la figura de un hombre que podemos encontrar en las Sagradas Escrituras nos puede enseñar a vivir de una manera distinta y de una forma excepcional. La figura a la que me refiero no es otra que José de Nazaret, conocido en el mundo eclesial como San José.

En la Biblia hay un sinfín de personajes que recorren sus páginas sin siquiera decir una palabra, muchos para bien, otros para no tanto. Así mismo el Evangelio no recoge ni una sola palabra de san José. Se ve que el Evangelio no las necesita; sin embargo, sí destaca algunas cosas que hizo. José no habla en el Evangelio, pero José hace. Y esto en términos generales es lo que más se destaca. José hace mérito al dicho que las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran.

Es por tanto su hacer el que nos enseña a nosotros que la escucha atenta, la obediencia, la acogida y el apoyo son medios para que la salvación sea una realidad en el mundo. La escucha atenta a Dios nos hace reconocer los designios divinos para nuestra vida (Mt 1, 20-21) Escuchar es abrir un espacio de encuentro con la Palabra de Dios y su voluntad, pero no solo con Él, sino también con sus hijos más necesitados. Escuchar nos pone frente voluntad de Dios que exige obediencia en fe, es decir, depositar, a pesar de las dificultades y de la incomprensión, nuestra vida en las manos de Aquel que cumple su palabra. Pues aunque seamos infieles, él permanece fiel (2 Tm 2, 13)

También san José nos enseña a acoger. Ir más allá del status quo de la vida, responder con amor a las necesidades de la otra persona sin prejuicios o esquemas preestablecidos. En otras palabras, ser instrumento del amor de Dios para alguien que necesita de un aliado para la dura batalla que es la vida en muchas ocasiones. Así como hizo con María a quien acogió y amó sin condiciones a pesar de que en un momento pensó en repudiar en secreto (Mt 1,19).

Y por último, San José nos muestra que el apoyo o sustento es camino de salvación. Medio que se da cuando los esfuerzos personales responden al porqué de la vida y no a deseos personales egoístas. Entregarse a su misión de educador y padre.

San José de seguro que no habría llegado a ser un influencer en las redes sociales, tampoco le importarían, pues su vida estuvo siempre centrada en vivir desde el amor, la entrega, la simplicidad y sobre todo el silencio que habla más que las palabras. Y que podría ser una última enseñanza para nosotros. No se trata de vivir mostrando lo que hacemos en las redes sociales para poder ser vistos o escuchados, sino de hacer desde el amor nuestra misión sin pregonarla por doquier de manera que así, como san José, ser reconocido por lo que hemos hecho y no por lo que hemos hablado o en su defecto publicado.

¿Qué otra enseñanza consideras que san José tiene para nosotros en el siglo 21? Compártela con nosotros…

Comments are closed.