
Lectio divina IV Domingo de Pascua: El Buen Pastor
23 abril, 20265º Domingo de Pascua · Juan 14, 1-12
Camino, verdad y vida
Despedida del Señor
Te compartimos la Lectio Divina del 5º Domingo de Pascua, ciclo A, sobre el evangelio de Juan 14, 1-12: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Una oración guiada en cinco pasos —Lectio, Meditatio, Oratio, Contemplatio y Comunicatio— al estilo agustiniano recoleto, para rezar a solas o en comunidad.
Invocación
Ven, Espíritu Santo
Ven Espíritu Santo,
por quien se santifica
toda alma piadosa
que cree en Cristo
para hacerse ciudadano
de la ciudad de Dios.
Ven Espíritu Santo,
haz que recibamos
las mociones de Dios,
pon en nosotros tu fuego,
ilumínanos y elévanos hacia Dios.
— San Agustín (en. Ps. 45, 8 · Serm. 128, 4)
Texto Bíblico
Juan 14, 1-12
Yo soy el camino, la verdad y la vida
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy”.
Entonces Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.
Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre”.
Palabra del Señor
R/ Gloria a ti, Señor Jesús
Lectio
Lo que dice el texto
San Agustín · Tratado sobre el Evangelio de san Juan 70, 1
Las palabras del santo evangelio, hermanos, se entienden rectamente así: si se descubre que tienen concordia con las anteriores. En efecto, cuando la Verdad habla, lo precedente debe ajustarse a lo siguiente. Más arriba había dicho el Señor: «Y si me hubiere ido y os hubiere preparado lugar, de nuevo vengo y os tomaré junto a mí mismo, para que donde estoy yo estéis también ustedes»; después había añadido: «Y sabéis adónde voy yo y sabéis el camino», y muestra que lo que dijo no significa ninguna otra cosa sino que le conocían a él mismo.
Como pude, pues, dije ya en el sermón anterior qué significaba ir a sí mismo por sí mismo: que otorga también a los discípulos ir a él por él. Así pues, porque asevera: «Para que donde estoy yo estéis también ustedes», ¿dónde van a estar, sino en él? Y, por esto, él está también en sí mismo y, por eso, ellos estarán allí donde está también él, esto es, en él.
Por tanto, él en persona es la Vida eterna en que vamos a estar cuando nos haya tomado junto a sí, y esa Vida eterna, cosa que es él, está en él de forma que también nosotros estemos donde está él, esto es, en él. En efecto, como el Padre tiene vida en sí mismo y, evidentemente, la vida que tiene no es otra cosa sino lo que es ese que la tiene, así dio al Hijo tener en sí mismo vida, pues éste es en persona la misma Vida que tiene en sí mismo.
Porque la criatura no podría tener todas las perfecciones de Dios juntas, ni aún una pequeña parte, creó Dios diversas criaturas, para que cada una de ellas ayudase a las otras a representar la perfección de Dios.
Comentario
El verdadero camino de vida al Padre
El texto es muy rico en imágenes que nos hablan tanto de la identidad de Jesús como de nuestra propia identidad. Esto ocurre precisamente en una escena de gran tensión. Jesús ha anunciado su muerte, todos están perturbados e inseguros, no se entiende lo que viene.
Jesús indica a dónde tiene que ir nuestra confianza, ante la inseguridad que vive nuestro corazón: el destino está en la casa del Padre.
Como Tomás, muchas veces no sabemos a dónde ir, a dónde dirigir nuestra mirada, la clave es sencilla: Jesús es el camino, la verdad y la vida.
Ante la insistente ceguera de Felipe, es Jesús quien nos muestra al Padre, quien lo ve a Él, ve al Padre. Y para que sobreabunde la Gracia, nos hace una promesa: creyendo en Él podremos hacer cosas aun mayores.
¿En qué consisten esas cosas mayores? La trampa está en querer hacer cosas según nuestra manera de ver el mundo. Las cosas grandes que este mundo necesita es mostrar al Padre con nuestra vida, ser fieles al camino trazado por Jesús, asumiendo la verdad que realmente da sentido de vida profunda y plena.
No se trata de optar por el camino más popular, se trata de optar por la vida eterna.
Meditatio
Lo que me dice el texto
“No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí”.
Jesús habla a corazones inquietos, que están confundidos pero anhelantes de algo profundo en la vida. Ante ello, Él da una clave interior: creer es el acto de no querer perder la paz. Muchas veces nuestra inquietud viene de querer controlarlo todo. Pero la fe nos invita a soltar, a confiar, a descansar en Dios.
¿Qué cosas hoy me roban la paz?
“Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre”.
No se trata de hacer milagros espectaculares, sino de continuar su obra: amar, servir, perdonar, dar vida. “Obras mayores” significa que su acción se extenderá a través de cada creyente, en cada tiempo, en cada lugar.
¿Qué obras concretas estoy realizando como discípulo de Cristo?
Oración
Lo que le digo a Dios
¿Qué significa que se marchó para prepararnos un lugar?
Da a entender que, para preparar tales habitaciones, el justo debe vivir de la fe y en la fe.
Y es que la fe, que limpia los corazones de quienes han de ver a Dios, cree lo que no se ve en nuestro peregrinar por este mundo. Si lo viese, ya no sería fe…
Vete, Señor, a prepararnos ese lugar.
Vete y que no Te veamos.
Escóndete para que en Ti creamos.
Sólo así, viviendo de la fe, nos prepararás el lugar.
Sólo así, creyendo en Ti,
Te desearemos; y, deseándote,
Te poseeremos.
Pero, ¿qué significa “que vas” y “que vienes”? Si mal no comprendo, quieres decirnos que no te alejas de donde vas, ni Te alejas de donde vienes. Ciertamente, vas mientras Te escondes; vienes, mientras te manifiestas.
Vete, Señor, y prepáranos el lugar del goce eterno;
quédate, Señor, y échanos una mano en los problemas de esta vida.
In Jn. 68, 3
Contemplatio
Haz que me acuerde de Ti, Señor
En el silencio
permanecemos en Su presencia
… e imaginamos
Jesús nos dice:
“No pierdan la paz”.
Jesús no quita los problemas,
entra en tu inquietud.
No te señala un camino…
Él es el camino.
No te da solo respuestas…
Él es la verdad.
No promete solo algo mejor…
Él es la vida.
Permanece ahí.
Contemplar es fijar la mirada en nuestro interior, ahí donde habita Dios.
Comunicatio
En comunidad
En Él todos somos uno
Quien reconoce la voz, aprende a caminar con otros.
¿Dónde necesito hoy confiar más en el Señor?
Di en una frase: “Hoy confío en Ti en…”
“Hoy doy un paso contigo en…”
pequeño, concreto, real.
Inquietos salimos;
en Ti caminamos;
juntos te seguimos.
Oración
Gracias, Señor mío,
por todo cuanto me has concedido
e inspirado en este momento.
Deseo que mi inquieto corazón
no deje de arder
hasta que finalmente
se encuentre contigo,
único y verdadero amor.
Que todo sea
para mayor gloria de tu nombre,
siendo todos una sola alma
y un solo corazón
dirigidos hacia Ti,
Dios nuestro.
Amén.
Oración
Por las Vocaciones
Señor Dios nuestro,
haz que el clamor de tu voz llegue a muchos.
Que se levanten y vivan unidos en Ti.
Prepara sus corazones con tu Palabra,
de modo que se dispongan
a evangelizar a los pobres
y a cuidar de tu mies abundante.
Señor, que todos los llamados
a la vida agustino recoleta
escuchen tu voz
y puedan cumplir tu voluntad.
Amén.
PredicAR · Agustinos Recoletos

