¿Quién es este para mi?

Voces del Corazón
26 mayo, 2025
Voces del Corazón
26 mayo, 2025

Invocación

Ven Espíritu Santo, por quien se santifica toda alma piadosa que cree en Cristo para hacerse ciudadano de la ciudad de Dios Ven Espíritu Santo, haz que recibamos las mociones de Dios, pon en nosotros tu fuego, ilumínanos y elévanos hacia Dios. san Agustín, en. Ps. 45, 8 - Serm. 128, 4.

Palabra

Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, en el monte de los Olivos, envió a dos discípulos diciéndoles: «Vayan a la aldea de enfrente, encontraréis enseguida una borrica atada con su burro, los desatan y me los traen. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto». Esto ocurrió para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta: «Digan a la hija de Sión: “Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en una borrica, en un burro, hijo de acémila”». Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y al burro, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud alfombró el camino con sus mantos; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!». Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad se sobresaltó preguntando: «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea». Palabra del Señor R/ Gloria a ti Señor Jesús

Lectio

SAN AGUSTÍN …No te avergüences de ser asno para el Señor. Llevarás a Cristo, no te extraviarás cuando vayas por el camino: sobre ti va sentado quien es el camino. ¿Se acuerdan de aquel asno ofrecido al Señor? Nadie sienta vergüenza: aquel asno somos nosotros. Vaya sentado sobre nosotros el Señor y llámenos para llevarle a donde él quiera. Somos su montura, vamos a Jerusalén. Cuando él va sentado, no nos aplasta, nos levanta; teniéndole a él por guía, no nos extraviamos: vamos por él, no perecemos. SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA ¡Cuántos contrastes se notan en la fiesta de hoy! Veo por una parte, la fiesta en sí, los niños que aclaman llenos de gozo “¡Hosana!” Veo, después, que todo se hace diferente cuando se recita la Pasión. ¡Qué alegría en el Evangelio, cuánta tristeza en la Pasión! ¡Qué diferentes los ramos verdes en la cruz, las flores y las espinas! Al que días antes le alfombraban en camino con vestidos que no eran de él, ahora lo despojaban de los suyos y los sortean entre ellos

Comentario

Podemos reconocerle, pero no aceptarlo Jesús prepara su entrada a Jerusalén, y desde el inicio, quizás como ya es costumbre, confunde bastante a sus discípulos. El querer entrar montado sobre un burro, y no sobre un caballo que le daría mas “gloriosidad” al asunto tiene su sentido: os reyes que venían en son de guerra montaban caballos; los que venían en paz, burros. Él viene con la paz, no como conquistador. Cumple las Escrituras, la Hija de Sión que es el pueblo de Israel lo recibe cantando Hosanna que significa “Salvanos” que tiene carga mesiánica, de liberación, pero muy política. Y ahí esta el gran problema, el pueblo esperaba algo diferente. Reconocen a Jesús como profeta, pero aún no como el Hijo de Dios que va a entregar su vida. Entramos en una semana llena de contradicciones, quizás como la vida misma: Jesús es proclamado Rey… pero será crucificado. Es aclamado… pero luego rechazado. Aceptar su existencia pero no su camino, sus designios e incluso rechazar su amor. Lo que debemos revisar hoy es si estamos dispuestos a: Acoger a Cristo como Rey, pero en su estilo de humildad. Revisar nuestra fe, que a veces es superficial o cambiante. Entrar en la lógica de la cruz, no solo en la del triunfo.

Meditatio

«Digan a la hija de Sión: “Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en una borrica, en un burro, hijo de acémila”». La entrada de Dios en nuestra vida es desde su humildad. Nuestro mundo valora el éxito, el dominio, la apariencia… y Cristo se presenta con una lógica totalmente diferente: pobre, sencillo, cercano. Esta es la forma de amar de Dios. Aceptar a este Rey implica aprender su estilo: servicial, amoroso, entregado totalmente… ¿Qué tipo de “rey” espero en mi vida? «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea». Toda una ciudad se estremece ante la llegada de Jesús, la pregunta es lógica, ¿este quién es?. Decir profeta es insuficiente, nos queda corto. Lo mismo decimos hoy en día: se cree que fue un buen hombre, maestro moral, personaje histórico relevante. Esta semana debemos profundizar nuestra respuesta ¿Quién es Jesús para mí realmente?

Oración

Ustedes, los rebeldes, vuelvan al corazón; adhiéranse a Aquel que los ha creado. Manténganse en su compañía y se sentirán maduros. Descansen en El y hallarán la paz. ¿Adónde van por caminos impracticables? ¿Adónde van? El bien que aman procede de El. ¿Qué interés tienen en seguir caminando por tan malos senderos? Busquen la paz que quieren encontrar; pero no la busquen donde no está: en la región de la muerte. La paz no está allí. ¿Cómo va haber allí vida feliz, si ni siquiera hay vida? El bien que desean, la paz, está en Cristo... Conf. 4, 12, 18.

Contemplatio

En el silencio permanecemos en Su presencia… e imaginamos Mira el camino. Jesús se acerca a Jerusalén. Viene montado en un burro. Dios no entra como esperas. Entra como puedes recibirlo. La gente extiende mantos. Otros cortan ramas. El camino se vuelve ofrenda. “¡Hosanna!” Pero no todos entienden. Algunos preguntan: “¿Quién es este?” Permanece ahí. “Señor, que no te deje pasar de largo.” Contemplar es fijar la mirada en nuestro interior ahí donde habita Dios

Comunicatio

El mayor riesgo no es rechazar a Dios, sino no reconocerlo cuando llega de forma humilde. ¿Cómo espero yo a Dios? ¿Como yo quiero…o como Él quiere venir? “Hoy quiero recibir al Señor en…” …mi rutina, una dificultad, una relación, un servicio concreto Inquietos salimos; en Ti caminamos; juntos te seguimos.